Harvard hizo en 2018 un estudio sobre los obstáculos de la innovación en las empresas grandes. Entendamos la innovación como «Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado». La RAE nos da luz hasta en temática de negocio ya que a veces nos olvidamos de la segunda parte, la más importante.
Juego de tronos donde cada uno empuja con un objetivo distinto: Política, guerras territoriales y falta de alineación (55% de los encuestados) es el motivo más citado. Sin sorpresas en este punto.
Desafiar el status quo: Las frases como «Eso ya se intentó» o «No va a funcionar» ponen de manifiesto que la innovación desafía los procesos actuales y a veces incluso el negocio core. Este desafío además genera fuerte reacción de las personas que forman esos procesos «en riesgo» por proyectos de innovación (45% de los encuestados)
Cerrar los ojos ante los cambios que están pasando: Solo el 18% de los encuestados ve problemas en su empresa para captar cambios de la industria (señales de alarma), pero el 42% cita la innación frente a esos cambios como un problemas grave.
Y si cierras los ojos, seguramente no hay visión de compañía: el 36% de los encuestados cita la falta de visión de la empresa como un problema para innovar. Lo cual nos dirige a la falta de cultura de innovación (iteración, comunicación, equipos multidisciplinares, responsabilidad, etc…). La visión a largo plazo es fundamental para desarrollar tareas de innovación.
No hay dinero si no hay retorno a corto: Si la prioridad es el final del trimestre, el presupuesto destinado a innovación se medirá por el margen o ingresos generados también a corto plazo, insuficiente en la mayoría de las industrias (41% de los encuestados)

